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La Habana
Situada en la costa norte de la isla de Cuba y en torno a un puerto natural, La Habana es una de las más animadas y coloridas ciudades del Caribe. Gran parte de su encanto se encuentra en sus estrechas calles llenas de edificios derruidos o abandonados, y en su fascinante gente.
Cada puerta abierta y balcón permiten vislumbrar mecedoras y coloridas ropas tendidas al sol, acompañadas eternamente por los acordes de su seductora música. En la calle, bicicletas chinas, taxis amarillos con forma de huevo y autobuses “camello”, zigzaguean entre viejos Chevys americanos y Ladas rusos.
Famosa por su ambiente de los años ’50 y cigarros enrollados, la ciudad está repleta de edificios históricos, una bulliciosa vida nocturna y actividades culturales que van desde cines, teatros y cabarets, a antiguos cementerios y catedrales.
Después de todo, La Habana es única. ¿En qué otro lugar podrás ver antiguos automóviles americanos con motores rusos, tiendas de racionamiento yuxtapuestas contra brillantes palacios coloniales, o consignas revolucionarias ahogadas por escandalosas fiestas nocturnas?
Deseosos de vivir una experiencia única, decidimos contratar un paquete completo de vacaciones, que incluía boletos de avión, alojamiento y traslados, sin tener que preocuparnos más que por disfrutar del pegadizo ritmo de la ciudad.
El hotel incluido en el paquete, el NH Parque Central, nos sorprendió por su excelente ubicación en el centro histórico, sus habitaciones amplias y bien equipadas, con un lujoso baño, y la cálida atención de su personal.
El casco histórico de la ciudad, La Habana Vieja o Habana Colonial, es patrimonio de la UNESCO, y se ha convertido rápidamente en una meca turística gracias a sus plazas empedradas, castillos, catedrales, museos y mansiones.
De hecho, uno de los sitios más visitados es la Plaza de la Catedral, una de las más hermosa de la ciudad, dominada por la hermosa, pero de desigualadas torres, Catedral de San Cristóbal de La Habana.
El Centro de La Habana cuenta con algunos de los más importantes museos y edificios, entre ellos el Museo de la Revolución y el Capitolio Nacional, que se asemeja al de los EE.UU. en Washington DC. Aparta suficiente tiempo para recorrer los museos, que son muchos y fascinantes.
El moderno barrio de Vedado dispone de edificios altos y modernos hoteles, e invita a nativos y visitantes a recorrerlo, con sus teatros, galerías de arte, restaurantes, cafés y cabarets, aunque la mayoría de las atracciones se siguen centrando en La Habana Vieja y el Centro.
Los 8 kilómetros de dique, o Malecón, que se extienden desde la Habana Vieja hasta Vedado, es un excelente lugar para una caminata. Allí se alinean joyas arquitectónicas dignas de admirar, en diversos estados de deterioro o restauración.
Cuando te sientas agotado de tantos paseos y diversión, y quieras descansar, solo debes tomar un autobús o taxi hasta las Playas del Este, a solo 20 minutos de la ciudad, y tenderte al sol a disfrutar de su cálida temperatura y las cristalinas aguas del Caribe.
La gastronomía cubana se caracteriza por presentar influencias de las cocinas española, inglesa, africana y asiática. Entre los platos típicos se encuentran el ajiaco, el famoso arroz a la cubana y el picadillo de la habana o picadillo vacuno.
Probablemente el restaurante más interesante sea La Guarida, ubicado en un piso de lo que una vez fue una elegante mansión privada, y que hoy es un decadente conjunto de viviendas. La comida es la mejor de la ciudad, y el establecimiento es grande y surrealista.
La vida nocturna supera los mejores sueños de los más avezados juerguistas. No solo tienes variadas ofertas de entretenimiento cultural, sino que cuentas también con animadas discotecas y bares donde los famosos cócteles de ron fluyen libremente. No dejes de visitar el Club Tropicana, un ícono de Cuba.
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